Recién hace dos días metí mi kilombo de cachivaches y otras quimeras en mi nuevo apartamento... y es precisamente de cachivaches empolvados que quiero hablar, la historia de la mudanza queda para otro post.
Revisando entre los millardos de papeles, fotos sueltas y recuerdos re.encontrados es que me topé con muchos sentimientos que sin querer olvidé, el recuerdo de personas a las que en determinado momento amé y sigo amando, amigos, familia, pareja... todos
22 años de recuerdos, que aunque sean pocos han sido intensos, se avalanzan sobre mi cabeza dejándome melancólico y con el corazón esponjadito, con terribles ganas de un abrazo calentito que nadie me da. Extraño a muchos amigos que se han ido, unos para siempre otros hasta nuevo aviso. Extraño la vida de colegio, cuando todo era más "sencillo". extraño el calor de las personas que llenaban mis días durante la adolescencia, a las cuales ahora por todas las obligaciones de la "madurez", no veo más que una o dos veces al año.
Extraño ser talla 30 y la dentadura pre-fumador. donde quedó la inocencia de aquel muchacho inexperto? en qué me convertí? en que momento pasó?
después de dos horas de ver con ternura y melancolía aquel baúl, lo cierro, para verlo en 3 meses, cuando toque limpieza a fondo y resurjan una vez más; por ahora tengo muchas cosas por hacer, como terminar de mudarme...
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